
Inter Ontinar 14/03/09
En las mismas.
Últimamente no hay manera de conseguir una victoria pero, claro, hay que analizar un poco el panorama. No voy a hacer una crónica del partido (ya habrá ocasiones) sino que voy a intentar ir paso por paso desde el principio de temporada para ver si llego a una solución.
1. A comienzos de liga se hicieron 9 fichas, lo que más o menos es normal para un equipo de fútbol sala (aunque hay equipos que igual tienen más de 15 fichas). El “Inter Ontinar” estaba formado por Claudia, Jessi, Amaya, Patri, Clara Andrea, Vicky, Sara y Marta.
2. Antes de comenzar la liga una de las jugadoras estaba lesionada y no pudo jugar. Por tanto, en realidad empezamos 8.
3. Antes de Navidad, Sara nos abandona por el fútbol 11. Ya somos 7.
4. En enero Claudia se va de erasmus. Bajamos a 6. Pero recuperamos a Vicky, otra vez
5. Bueno, no venía con muy buena forma así que dejémoslo en 6,5.
6. Andrea desaparece repentinamente sin dar señales, llevamos unos dos meses aproximadamente sin saber nada de ella, quizás vosotros sepáis algo… Nos quedamos en 6.
7. Jessi se lesiona, somos 5 justas.
8. Patri parece ser que no quiere jugar.
9. Claudia vuelve una semana de Finlandia y tiene que jugar un partido porque estábamos 4.
10. Jessi juega lesionada y volvemos a ser 5.
11. No entrenamos desde… ni me acuerdo. Adiós a la forma física (si algún día llegamos a cogerla).
¡Ah si! Ya me acuerdo de lo que pasaba… Si no hay compromiso difícilmente puede salir adelante un equipo (exceptuando a Claudia, se sobreentiende pero para no llevar a confusión).
Pero por intentarlo que no sea, somos 5 pero no nos venimos abajo aunque el equipo contrario tenga tantas jugadoras para nuestros partidos que no quepan en el banquillo (literalmente). Salimos los 40 minutos a darlo todo. Claro que nos enfadamos, pero lo importante es que sólo queda en el campo (ahora).
Para rematar este año todavía no tenemos subvención ni patrocinador y llevamos jugando desde octubre. Así que tenemos que pagarnos el pabellón, los árbitros, los desplazamientos… y al ir restando gente las que quedan tienen que poner el doble.
Pero a pesar de todo seguimos al pie del cañón. ¿Qué más da poner 50 que 100? Lo único que nos importa es salir los sábados a hacer el mejor partido que podamos pero con diversión (está claro que si fuéramos en serio ya no hubiésemos seguido en el campeonato de primavera). Quizás la suerte es que no tenemos portera y la que se cansa se pone.
Pero claro, de ahí vienen las “cantadas”. Porque aunque no tengamos descanso en los 40 minutos, de momento hemos tenido la posesión en todos los partidos y estoy segura de que en casi todos tenemos tres veces más de oportunidades de gol que el equipo contrario (sí, fallamos más que una escopeta de feria y “el que perdona la paga”). Pero en fútbol sala tener una buena portera es algo primordial.
No me importa ganar o perder. Por supuesto que si ganas te alegras, pero realmente no me importa estar en la parte superior o inferior de la tabla, lo que quiero es jugar y divertirme.
Lo que me importa somos nosotras y nuestro entusiasmo. El ver: a unas que cambian sus turnos de trabajo para poder ir al partido, cómo otras se llevan los apuntes para estudiar en el coche cuando jugamos fuera, otras que jugamos aunque estemos lesionadas (así nos va, que nunca se cura bien nada), cómo las que quedamos ponemos todo el dinero que hace falta… y podría seguir con muchas cosas más.
Pero una de las cosas que más me alegra es que el “Inter Ontinar” en su día tuvo mucho nombre y las contrincantes que nos ganan o empatan esta temporada se alegran como si vencieran a “un grande” (que, desde luego, este año no lo somos). Además, se nota que empiezan a jugar con miedo. La alegría en las caras de las jugadoras y del entrenador nos recuerda lo que un día fuimos.
Y, de seguir así, lo volveremos a ser.
Seguro.
¡Qué grandes sois chicas!
Próximo partido: sábado 21 en Alcañiz.